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La Villa, Ciudad Medieval

Para acceder a la Ciudad Medieval, comúnmente llamada "La Villa", puede hacerse por varias de sus puertas, en este caso entraremos por la Puerta de San Andrés, también Puerta de la Vera Cruz, una vez que hemos subido por las almenas. Para visitarla lo mejor es hacerlo andando, son tantos los rincones y los monumentos, son tantas las imágenes que vamos a llevarnos, que recomendamos hacerlo sin prisa, es una visita que nunca defrauda, sino al contrario sorprende gratamente. 
Haremos una ruta turística por la Villa e iremos describiendo cada edifico en ficha a parte.También aconsejamos no perder detalles que puedan pasarse por alto, si es la primera vez que visitan Trujillo.

Entramos por el Arco o Puerta de San Andrés una de las siete puertas de acceso a la Villa, a la derecha pegada a la muralla vemos  la Casa fuerte de los Escobar, que defendía esta puerta, es un magnífico edificio, sobrio  y elegante, muy recomendado fijarse en las ventanas góticas de la casa. Miramos a la izquierda y vamos a parar a la Plazuela de los Descalzos donde vemos la Casa de los Chaves Mendoza también llamado  Hospital de la Concepción, edificio defensivo en su origen unido a la muralla que defendía como el anterior la Puerta o el Arco de San Andrés, en la misma plaza vemos la Iglesia en su momento Parroquia de San Andrés del siglo XVI, fue parroquia y destruida con la invasión francesa, ahora es casa particular totalmente rehabilitada. La Alberca se encuentra al lado. Seguimos hacia la Plaza de la Veracruz, el Alcázar de los Bejarano tiene dos torres defensivas construidas en mampostería, comenzadas en el siglo XIII y la otra en el XV defendían  el Arco o Puerta  del Triunfo o de Fernán Ruiz, otra de las puertas de la ciudad. 

Palacio de Escobar

La calle de los Naranjos es un rincón precioso, una plazoleta que en primavera huele a jazmines y  azahar, en esta pequeña calle se destacan dos casonas, Hinojosa Calderón y Solis Bejarano, siglo XV, patio con  columnas toscanas, en su interior hay varias viviendas populares, se recomienda entrar al patio. En frente la perteneciente a los Chaves Calderón-Carvajal, siglo XVI, tiene una puerta y balcón de esquina obra del cantero y arquitecto trujillano Francisco Becerra, en la calle Palomas  la casa Rol - Zárate y Zúñiga, con fachada en sillería y arco escarzano, subiendo hacia Santa María encontramos la Casa de Orellana siglo XV, también construida en mampostería, portada de arcos apuntado, edificio de traza civil, tiene una pequeña y curiosa aspillera, se dice la casa donde nació en 1511 el descubridor del Amazonas, Francisco de Orellana. 
Por las escaleras justo al lado llegamos a Santa María la Mayor, pero desde la calle Naranjos hay una pequeña y bella calle llamada Garguera, pueden verse restos de una puerta románica, otra de estilo ojival del siglo XV y la tercera con base de sillería y arco de herradura con el escudo de los Carvajal, pertenece a la Casa de Orellana entrada por esta calle al jardín de la misma. 
Saliendo de la calle a la izquierda encontramos el Convento de la Coria hoy en dia sede de la Fundación Xabier de Salas, su nombre era Convento de San Francisco del Real. La Puerta de la Coria se encuentra al lado, otra de las puertas de acceso a la ciudad.

Convento de la Coria

Al lado de ella hay un mirador donde pueden verse unas preciosas puestas de sol, seguimos hacia  a la Plazuela de los Moritos, al lado las torres de Santa María, y el depósito del agua que llega canalizada y por su propio peso desde los 38, 5 km vertiéndose en un depósito con dos compartimentos, desde la Sierra de las Villuercas.
El siguiente edificio que encontramos es el Palacio de Lorenzana del siglo VXI fue restaurado en 1982 y convertido después en la Real Academia de la Lengua de Extremadura. El palacio de los Pizarro Hinojosa pertenecientes al Marquesado de Lorenzana, tuvo como otros edificios la desgracia de ser casi destruido por la invasión francesa. 
La increíble riqueza arquitectónica e histórica de esta ciudad se nos acumula en este tramo ya que estamos a la puerta también del convento de las Jerónimas, siglos XIV y XV, sufrió también el delirio destructivo de la invasión , se conserva la iglesia de traza gótica, es pequeña pero muy bien labrada en piedra del berrocal,  y la torre defensiva llamada El Mirador de las Jerónimas con unos magníficos ventanales.
Y sin salir de este tramo vemos la llamada Casa Museo Pizarro, fue la casa de Francisco Pizarro de Vargas y no donde nació el conquistador del Perú, restaurada por la Escuela Taller de Trujillo  bajo el patrocinio del INEM-FSE y el duque de San Carlos , Francisco José Mayans y Duarte Pinto Coelho.
La calle de los Mártires es la que desemboca en el Castillo o Alcazaba, también podemos disfrutar de una magníficas vistas desde otro mirador, gracias a la tecnología digital las cámaras pueden mantener el montante fotográfico que esta ciudad ofrece.

Dejamos el castillo cogiendo una calle abajo que desemboca en una plazuela donde están la Iglesia de Santiago, el Alcázar de Luis Chaves el Viejo, así como el Alcazarejo de los Altamirano. 
La iglesia de Santiago es románica, modificada en el siglo XVII, tiene tres naves con pilastras toscanas, arcos escarzanos y bóvedas por aristas en sus tres tramos, la puerta de la sacristía es gótica, loa iglesia  está adosada a una torre que defendía  la Puerta de Santiago o Puerta del Sol por el otro lado lo hacía  el Alcázar de los Chaves, o Chaves el Viejo. 
La Villa es un recinto amurallado con carácter toda ella defensivo, el castillo, las murallas, las puertas de acceso, las torres defensivas y las casas fuertes ... es un emplazamiento estratégico tanto para defenderse como para el ataque, como hemos comentado son siete las puertas para entrar a la ciudad medieval, la que nos ocupa llamada de Santiago entre las torres de los enamorados, fue construida por los árabes cuando rodearon la ciudad con las murallas, según cuentan los cronistas, las peurtas se cerraban por la noche, se abrían dando el santo y seña.
Es una puerta de medio punto, la coronan cuatro almenas y una hornacina, puede verse el escudo de los Reyes Católicos y las armas de los Altamiranos. El Alcazarejo de los Altamirano, levantada en mampostería, su fachada está flanqueada por dos torres defensivas desmochadas.
En la   Plazuela del Fundador de Trujillo en Venezuela, Diego García de Paredes, hijo del llamado Sansón extremeño, admiramos la fuerza del edificio llamado Alcázar de Luis Chaves el Viejo, siglo XIV, sus torres fueron desmochadas, como pasó prácticamente en toda la ciudad. Esta fortaleza tiene una bellísima puerta de estilo románico, unas ventanas de preciosas tracerías con los blasones de linajes de los que la habitaron,  destacan las rejas de forja. En este edificio se albergaron los Reyes Católicos en sus visitas a Trujillo. 
Salimos del recinto amurallado por al calle Ballesteros, hacia la Plaza Mayor, vamos a detener delante de la Torre del Alfiler, torre defensiva, al lado de la Casa de las Cadenas,  y escudos en azulejos con las armas de los Chaves Orellana, se acaba de restaurar, con  resultados discutibles,según algunos,  será un centro de interpretación, sus almenas fueron desmochadas, como hemos comentado en otra ocasión, mandato de Isabel la Católica para anular el poderío de los nobles, y en el lugar de las almenas se colocaron la crestería gótica y la cúpula de ladrillo.
El bello Palacio de los Marqueses de Santa Marta y del Ducado de Valencia su  portada obra de arte del cantero extremeño Francisco Becerra de influencia italiana en el dintel y friso. Escudos de los Bejaranos hermosamente tallados, el palacio se ha rehabilitado totalmente como hotel, desde esta calle desembocamos en la Plaza Mayor.