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Hermandad de Ntra. Sra. de las Angustias y Cristo Amarrado a la Columna




Año de fundación: 1987
Iglesia de San Francisco
Pasos: 2
Imágenes: Virgen de las Angustias y Cristo Amarrado a la Columna
Número de hermanos: 250 personas
Hábitos: Túnica y capirote Burdeos y capa blanca (Jueves Santo), 
Capa azul (Viernes Santo)
Días que procesionan: Jueves Santo (Cristo Amarrado a la Columna) y Viernes Santo ( Virgen de las Angustias)


Cristo Amarrado a la Columna

Es, probablemente, obra de hacia 1678, realizada por algún discípulo del taller madrileño de Pedro Alonso de los Ríos, imitador tardío de Gregorio Fernández. Esta imagen es semejante al Cristo atado a la Columna del Convento de las Bernardas del Sacramento. Es obra de buena calidad artística, con líneas serenas, modelado de sobrio realismo y ampuloso paño anudado a la cadera. El artista ha sabido expresar en esta imagen de Trujillo el gusto popular por lo emotivo como cauce de expresión religiosa. Esto justifica también la tendencia realista que se manifiesta con gran crudeza. Es evidente la acentuación de los valores puramente formales y la fuerza con que está tratado un tema de tanta hondura dramática. La figura de Jesús muestra un modelado muy acabado, con la habitual morbidez y en elegante postura su curvado cuerpo. Este modelado es de un fuerte naturalismo y de gran belleza, amortiguada por la profusión de heridas. La cuidada y bellísima cabeza resume impecablemente las calidades exquisitas del artista. El rostro, presenta los ojos suplicantes, la boca entreabierta y los labios hinchados, es de un patetismo conmovedor. Es obra anónima de la escuela castellana del siglo XVII. Perteneció a la Cofradía de Nuestro Padre Jesús y se veneró en la iglesia de Jesús. Hoy es propiedad de la Hermandad de la Virgen de las Angustias y Cristo Amarrado a la Columna. Sale en procesión el Jueves Santo.









Ntra. Sra.  de las Angustias

Este notable grupo escultórico procede de la iglesia de Jesús y fue trasladado a la parroquia de San Francisco, en cuyo retablo mayor fue colocado, cuando cesó el culto en aquélla iglesia. En ésta magnífica obra escultórica que tenemos en Trujillo, se conserva perfectamente el eje de la escuela vallisoletana, caracterizada por un hondo sentimiento religioso y un profundo naturalismo. De ello da ejemplo ésta obra, en que el patetismo pondera gracias al equilibrio de la composición. Es un conjunto escultórico de exquisito realismo, según el tipo de Alejandro Carnicero, de mediados del siglo XVIII. La virgen de las Angustias de Trujillo, es una magnífica obra de arte ejecutada con esmero. Los vivos tonos de la policromía contribuyen al impacto que la obra produce. Cristo muerto, con moderado gesto, en actitud de reposo, recogido en los brazos de María, que a su vez se inclina para contemplar a su Hijo muerto. Asistimos a un dramatismo contenido de gran sobriedad expresiva, sin dar paso a grandes extremismos, pero sin perder la gran expresividad y fuerza. Es una obra de fina ejecución y de gran nobleza. La imagen debido a que está tallada en madera es de innumerable peso y aunque ha sido rebajada ahuecando su interior sigue siendo una de las imágenes más pesadas de las que se portan en Semana Santa.