08 - Presentación en el Templo

Presentación en el Templo

    El artista representa el momento de la circuncisión de Jesús en Belén, al octavo día de su nacimiento, tras cumplirse el periodo de purificación de María a temor de la ley mosaica. Aparece José y María con un Niño en el templo y dos damas ofreciendo por él un par de tórtolas, tal y como nos relata el texto de los Apócrifos10. 
    Un arco de medio punto como breve pórtico encuadra la composición donde la simetría lo distribuye todo con orden y equilibrio. El rostro candoroso y juvenil de María se contrapone a la figura del anciano José, de facciones correctas y bien modelada, es de gran realismo. En la mesita gótica, el pintor nos muestra sus excelencias de dibujante tallando la madera en volúmenes geométricos moldura nítidamente delineadas con remate en filigranas. Al fondo se abren tres estrechas ventanas para ofrecer una débil iluminación al interior. El suelo es de baldosas cuadradas sin policromía. En un lateral, hace su entrada en la estancia la figura del venerable anciano que ya vimos en escenas anteriores. 
    Se refrenda el dominio de la perspectiva y el gusto por los pormenores. Se acentúan los rasgos del arte flamenco, exasperando los rictus y quebrando los pliegues de las vestiduras en ángulos. Desde luego, es una concepción reposada, con las formas plenas y aquietadas, aunque subsista el lujo de plegados y el abarquillamiento de relieves en los mantos y túnicas. La túnica de la virgen y manto de San José presentan un rico brocado. Los colores son brillantes y puros como esmaltes. Es una obra de gran tersura del dibujo. Los rostros de los personajes están tratados con gran claridad y con la más aguda delicadeza.
10SANTOS OTERO, op. cit., p. 213.


foto Chuty.net